El Soto de Roma

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La finca del Duque de Wellington se trata de un caso bastante singular en la organizaci贸n del espacio agrario granadino, debido a su considerable extensi贸n y a que se ha tratado de una gran propiedad no vinculada a instituciones religiosas, las 煤nicas en mantener explotaciones de gran envergadura en los terrenos r煤sticos m谩s favorables de la actual provincia de Granada.

Lo que ahora existe es s贸lo un resto de lo que fue la finca el Soto de Roma, que cuenta con una larga historia. Estuvo vinculada a la familia real nazar铆 de cuyas manos pas贸 a la corona de Castilla, convirti茅ndose en sitio de realengo utilizado como cazadero real y para el aprovechamiento forestal. Hasta el siglo XVIII gran parte de su delimitaci贸n estaba ocupada por tierras pantanosas, que comenzar铆an a ser roturadas a partir de entonces, aunque ya durante la guerra de Granada su arbolado hab铆a sido destruido por las talas masivas.

Arthur Wellesley I duque de Wellington, pintado por el artista Thomas Lawrence, meses antes de la batalla de Waterloo.

En tiempos de Carlos III las tierras en cultivo representaban unos 18.000 marjales. A partir de 1767 comenz贸 a implantarse en el Soto el r茅gimen de colonia, instituy茅ndose que no fuesen alterados los arriendos ni removidos los colonos de las tierras y casas arrendadas. Ello ocasion贸 un crecimiento espectacular de su poblaci贸n, pues muchos pobladores de las tierras vecinas se trasladaron al Soto para convertirse en colonos. Posteriormente, el Decreto de la Regencia de 23 de julio de 1813 otorg贸 al duque de Wellington el Soto de Roma en se帽al de agradecimiento del pueblo y la corona por la ayuda prestada en la Guerra de Independencia librada contra las tropas napole贸nicas, con lo que la finca perdi贸 su condici贸n de Real Sitio.

En la actualidad, la finca de la Torre contin煤a ligada al estado del duque de Wellington, mientras que ha desaparecido la vinculaci贸n jur铆dica de los colonos y sus tierras. Desde su traspaso a la familia brit谩nica los enfrentamientos entre los colonos y la casa ducal fueron frecuentes, ya que 茅sta ten铆a que aceptar las cl谩usulas del colonato, continu谩ndose hasta el primer tercio del siglo XX. El r茅gimen de colonato, con las ventajas derivadas para los aparceros, explica la fragmentaci贸n de la gran propiedad real que fue en origen y la coexistencia de dos tipos de explotaci贸n agr铆cola, con la consiguiente configuraci贸n del paisaje agrario, basado en una dispersi贸n territorial de los diferentes usos productivos y residenciales.

La finca se organizaba en varios espacios como son: el Cortijo o Cortijada de la Torre, el Lagar del Duque, el Molino del Rey, el Molino de la Torre, el Cortijo de la Majada y las Casillas, cada uno de los cuales cumpl铆a una funci贸n espec铆fica en la organizaci贸n productiva de la finca.

La Cortijada de la Torre desempe帽a la funci贸n de se帽or铆o de la finca y en ella se concentran los usos de vivienda se帽orial albergando tambi茅n la vivienda del encargado, capilla y dependencias administrativas, lo cual la convierte en el centro de actividad de la explotaci贸n. El conjunto se halla muy transformado por reformas realizadas a lo largo del siglo XX. Las reformas han afectado principalmente a la vivienda principal, que estaba conformada seg煤n los modelos de 鈥榲illa neopalladiana鈥 como atestiguan fotograf铆as de las primeras d茅cadas de esa centuria.
Las distintas unidades se disponen de manera irregular, configurando un 谩rea de servicios en las traseras del emplazamiento, con las caballerizas, la capilla (de un dise帽o neog贸tico) y las oficinas, mientras que la vivienda principal ocupa la zona delantera planteando una fachada ante un jard铆n abierto el paisaje y con vistas a la explotaci贸n.

Pajar

El n煤cleo de las caballerizas corresponde al cottage construido por el apoderado Hammick a partir de 1867 sobre la edificaci贸n original, que era una sencilla f谩brica en aparejo mud茅jar adosada a una torre medieval que serv铆a como vivienda de los guardas de la finca del Molino de la Torre. El resto de los edificios de la Cortijada de la Torre escalonan su construcci贸n a lo largo de los siglos XIX y XX. Las funciones de transformaci贸n agr铆cola se repart铆an entre el Lagar del Duque (lagar), el Molino del Rey (almazara) y el Molino de la Torre (ace帽a).

Lagar del Duque

El Lagar del Duque se proyect贸 en 1867, dos a帽os despu茅s de haberse plantado las primeras vides en la finca, aunque la construcci贸n data aproximadamente de 1878. El proyecto original (publicado por Hammick) consist铆a en un edificio compuesto por dos alas paralelas destinadas a bodega adosadas a un cuerpo de edificaci贸n central, lo 煤nico que fue ejecutado.
La construcci贸n del lagar formaba parte de un vasto programa de racionalizaci贸n productiva de los terrenos del Soto vinculados directamente a la casa ducal. El programa iba acompa帽ado de los correspondientes proyectos de renovaci贸n arquitect贸nica de los edificios existentes (como la Casa Real de Fuentevaqueros, rehecha en “moorish style”) y de la construcci贸n de otros nuevos, a fin de convertir el Soto en “Wellingtonia”, una aut茅ntica colonia agraria de la familia ducal.
El lagar obedece a un plan longitudinal con dos pabellones esquineros cuadrados, de dos alturas, que flanquean una nave rectangular cuya fachada se ordena axialmente a partir de una portada central con t铆mpano afrontonado, que enmarca un arco de medio punto sobre impostas resaltadas apoyadas en columnas enanas. La planta sigue un esquema distributivo que sit煤a la bodega en la nave y el lagar en uno de los pabellones esquineros; la prensa era del tipo de las de caja y husillo accionada por un volante, con una poceta para la recogida del caldo. A su lado se dispon铆a la lagareta, un sencillo 谩mbito delimitado por muretes de f谩brica. La nave se subdivide interiormente con una fila de pilares a fin de apear mediante pendolones la hilera ajabalconada de la techumbre, una cubierta de mojinetes en la que los pares se arriostran tambi茅n mediante jabalcones.

Los elementos decorativos presentes en las portadas, que semejan el repertorio rom谩nico, son los mismos que aparecen en la reconstrucci贸n de la Casa Real de Fuentevaqueros seg煤n el proyecto publicado por Hammick y que 茅l califica como “moorish style”, es decir estilo morisco. No es sorprendente que quien proyectase los edificios de “Wellingtonia” denominase estilo morisco a motivos m谩s relacionados con la arquitectura preg贸tica, pues desde mediados del siglo XVIII en la cultura arquitect贸nica inglesa se hab铆a llegado a formular la filiaci贸n de las formas normandas con el arte sarraceno.

Molino del Rey

El Molino del Rey fue edificado, a la par que el acueducto que lo abastec铆a de agua, a principios del siglo XIX por Godoy, a quien se debe la plantaci贸n de olivos en la finca en 1806. Se construy贸 en origen para albergar cuatro prensas de viga, como se帽ala P. Madoz. A partir de 1867 se ejecutaron obras de reparaci贸n y de nueva construcci贸n en 茅l, sustituy茅ndose las prensas de viga por otras hidr谩ulicas. En 1880 se construy贸 un nuevo cuerpo para alojar el molino hidr谩ulico, cuyo alzado responde a los modelos de la arquitectura industrial en ladrillo.

Acueducto del Molino del Rey (S. XIX)

El n煤cleo primitivo consiste en un conjunto de naves, subdivididas las longitudinales por arcadas de medio punto, ordenadas en torno a un patio que conforma una planta en U. Es la parte que ha sufrido mayores transformaciones, al haber perdido su funci贸n inicial como molino. En uno de sus extremos se adosa el cuerpo edificado en 1880. Con dos cruj铆as y planta rectangular, organiza sus vol煤menes exteriores seg煤n una composici贸n tripartita: un cuerpo central de mayor altura flanqueado por dos alas laterales cubiertas a un agua. Una nave auxiliar completa el conjunto y alberga cuadras y viviendas construidas en distintas fases.

Cortijo de la Torre

La construcci贸n del Molino de la Torre data del siglo XVIII, pues ya se menciona en un apeo de aguas realizado en 1775 y en el proyecto de Diccionario Geogr谩fico de Tom谩s L贸pez, en donde se dice de 茅l que es “de famosa f谩brica, propio de su majestad”. Presenta una planta en L que distribuye los usos en dos zonas claramente delimitadas; en la delantera se sit煤a la vivienda, en dos plantas, mientras que en la posterior se disponen el molino, en planta baja, y un oratorio, en la alta.
La fachada consiste en una galer铆a de dos 贸rdenes que ocupa todo el frente, con tres arcos de medio punto rebajados (cegados, excepto el que se corresponde con el ingreso). 脡sta da acceso a un profundo zagu谩n dividido en tramos por arcos que ocupa las dos cruj铆as delanteras y organiza la distribuci贸n de las estancias. El oratorio, que serv铆a a la localidad de Alomartes durante la ejecuci贸n de su parroquial, realiza su cubrici贸n mediante una c煤pula fingida rebajada, con dos nervios que se cruzan en su centro, dando lugar a una clave decorada con cartela foliada y molduras curvil铆neas. El molino es del tipo de los de cubo, con rodeznos impulsados mediante un salto de agua que transmiten el movimiento a las muelas cil铆ndricas. El edificio se adosa a una torre maciza, donde se sit煤a el c谩rcavo para el salto de agua.

Adem谩s de edificios de transformaci贸n, exist铆an en la finca otras instalaciones dedicadas a las distintas funciones agr铆colas; entre ellas el Cortijo de la Majada y las Casillas, casas de pastores situadas en la parte m谩s eminente del terreno.

Cortijo de la Majada y secaderos de tabaco.

El Cortijo de la Majada consta de un cuerpo principal con planta en U y patio trasero cuyo frente principal, orientado al sur, lo ocupa la vivienda, de dos alturas, a la que se adosan en las traseras dos naves destinadas a pajares. El bloque se inscribe en un gran patio cerrado en sus extremos por dos establos orientados en sentido longitudinal norte sur, repitiendo el esquema planim茅trico en U. La fachada recibe un tratamiento que la aproxima a los modelos urbanos, con tres huecos ordenados, seg煤n tres ejes en planta alta y cinco en la baja. La construcci贸n alterna f谩brica en ladrillo y mamposter铆a enfoscadas. En origen fue una casa de labor asociada a la explotaci贸n, transform谩ndose con posterioridad los secaderos de tabaco con que contaba en establos, ya que asumi贸 las funciones de vaqueriza para ganado de recr铆o.

BIBLIOGRAF脥A
TORICES ABARCA, N. y ZURITA POVEDANO, E. (1994) Inventario Cortijos, Haciendas y Lagares. Provincia de Granada. F. Olmedo Granados (Coord.) Junta de Andaluc铆a. Consejer铆a de Vivienda y Ordenaci贸n del Territorio.

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